Francisco Vargas espera transformarse en una atracción con peso propio ante Will Tomlinson en HBO Latino

Photo: Tom Hogan

Photo: Tom Hogan

Por Diego Morilla

Durante sus carreras, los boxeadores retienen las características básicas de su estilo a medida que pasan los años, mejorando poco a poco pero siempre manteniendo su marca registrada personal en lo que a estilo se refiere.

Y el 12 de marzo, tanto el mexicano Francisco “El Bandido” Vargas (21-0-1, 15 KO) como el australiano “Wild” Will Tomlinson (23-1-1, 13 KO) estarán esperando que esta máxima se cumpla para ambos, cuando busquen ponerse a prueba mutuamente en un combate pactado a 10 asaltos que ellos ven como una extensión de una sesión de guanteo casual entre ambos en sus años de amateur, aunque esta vez será bajo las candilejas de una transmisión especial de HBO Latino Boxing desde el Freeman Coliseum en San Antonio, Texas.

“Recuerdo que boxeamos en Chicago, guanteamos unos pocos rounds luego de terminar nuestro entrenamiento”, dijo Vargas, un boxeador olímpico en 2008 para su país natal, en una reciente entrevista al hablar sobre su encuentro casual en el ring durante la preparación para los campeonatos mundiales amateur en Chicago en 2007. “Yo sabía que era un boxeador australiano pero no lo recordaba tanto”.

Tomlinson, por su parte, parece tener un recuerdo más vívido, y dejó entrever que le gustaría transformar esos recuerdos en un plan para la victoria este próximo jueves, en lo que promete ser una emocionante pelea de encrucijada temprana.

“Yo sé que ha pasado mucho tiempo, pero lo recuerdo muy claramente”, dijo Tomlinson. “Recuerdo haberme sentido muy cómodo en el guanteo, digámoslo así. Recuerdo poder moverme alrededor suyo y ver sus golpes llegando y contragolpear todos sus disparos”.

Por muy útil que pueda parecer esta confrontación previa a la hora de analizar su choque de estilos, algunos observadores siempre prefieren analizar sus actuaciones separadas ante un oponente en común, y ahí es donde la victoria de Vargas ante Jerry Belmontes (responsable por la única derrota de Tomlinson hasta ahora, en su debut estadounidense el año pasado) es útil al momento de tratar de encontrar razones para un favoritismo en la pelea que les espera. Pero la propiedad transitiva rara vez se aplica al boxeo, y hay quienes perciben que la tremenda velocidad y buena ubicación de golpes de Tomlinson representarán un problema en potencia para su rival mexicano.

Pero Vargas parece haber encontrado suficientes razones para desestimar todo esto de plano.

“He visto que Tomlinson es un peleador fuerte que presiona y va hacia adelante y sabe manejar las distancias, y es un peleador rápido”, dice Vargas. “Pero estamos trabajando con gente del mismo estilo y estamos trabajando duro para estar listos para la noche de la pelea. Estamos muy cerca de pelear por un campeonato mundial y yo sé que no se supone que tome a nadie a la ligera”.

La proximidad de un combate de título mundial a la que se refiere Vargas se aplica mayormente a él mismo, al estar posicionado para desafiar a algunos de los campeones de la categoría tras vencer antes del límite al ex campeón de dos divisiones Juan Manuel López el año pasado en lo que terminó siendo un combate eliminatorio. Pero Tomlinson, haciendo su cuarta pelea en los Estados Unidos luego de acumular un récord de 20-0 en su Australia natal, espera que esta oportunidad se traduzca también en una chance inmediata para pelear por el consagratorio cinturón con el que todo peleador sueña.

“Creo que ésta será una pelea reveladora para mí en los Estados Unidos. Voy a hacerles saber a los fanáticos latinos y estadounidenses quién es el ‘Salvaje’ Bill y qué es lo que mejor hace”, dijo Tomlinson. “Creo que Vargas es la pelea perfecta para mí. Es fuerte, agresivo, un peleador frontal, y ése es tipo de boxeadores con quienes me gusta pelear, y con quienes me gusta estar en el ring”.

Sin embargo, Vargas parece estar mirando hacia el futuro y aparenta estar más concentrado en transformar esta chance de encabezar una cartelera transmitida por un canal enfocado hacia los latinos como un trampolín hacia un mayor reconocimiento entre la población hispana para luego dar el salto hacia audiencias más grandes. En muchos sentidos, su pelea ante Tomlinson es una “pelea de título sin un título verdadero en juego”, un combate lo suficientemente relevante como para tener un valor que exceda el del título ligero junior de la NABF que se encuentra en juego, y un mero preludio para un desafío de campeonato que defina su carrera. Y Vargas espera hacer uso de toda esa atención de modo dramático en lo que podría ser su combate más visto hasta ahora.

“Estoy feliz y motivado de encabezar una cartelera de HBO”, dijo Vargas. “Esto me motiva a estar preparado y listo para la pelea, y estaré listo para dar un gran espectáculo”.