Rodriguez y Reyes esperan brillar en su presentación en HBO Latino 

Edwin Rodriguez (a la derecha)

Edwin Rodriguez (a la derecha)

Por Diego Morilla

Este próximo sábado 18 de octubre, la atención total del mundo del boxeo estará centrada en el combate entre la mayor estrella en ascenso en este deporte, Gennady Golovkin, y el mexicano Marco Antonio Rubio, desde el StubHub Center in Carson, California. Y además, también habrá mucha atención puesta en el combate semi-estelar en el cual el ex clasificado entre los mejores libra por libra Nonito Donaire se enfrente al invicto monarca Nicholas Walters. Ambas peleas se transmitirán por HBO, comenzando a las 10 PM ET/PT.

 Pero la cartelera previa de ese evento tendrá dos combates separados en los que dos prominentes retadores latinos buscarán probar que se merecen estar junto a los más destacados peleadores de la jornada. El dominicano Edwin "La Bomba" Rodríguez y el mexicano Marcos "Dorado" Reyes chocarán en desafíos separados (ante Azea Augustama y Abie Han, respectivamente) y sus combates serán transmitidos en diferido por HBO Latino comenzando a las 12:15 am ET/PT.

 Es probable que ambos peleadores tengan razones para ser ambiciosos. Cualquier cartelera en la que participen cuatro peladores con apenas una derrota cada uno, y todos ellos con un porcentaje de nocauts que supera ampliamente el 50 por ciento de sus victorias, podría ser considerada como un evento estelar por derecho propio.

 La historia de Rodríguez es la clásica odisea de lucha y trabajo duro de cualquier inmigrante. Luego de llegar a Worcester, Mass., donde su padre se había mudado años antes para trabajar y mantenerlo junto a su familia a la distancia, Rodríguez se sintió atraído por el boxeo a una edad temprana. Bajo la guía del experimentado entrenador Peter Manfredo, logró sumar una gran cantidad de logros en el amateurismo, incluyendo un título de Guantes Dorados a nivel nacional y muchas presentaciones internacionales con el equipo estadounidense de boxeo.

 Luego de hacerse profesional, subió en los rankings a buen ritmo, y prontamente se hizo de un nombre con sorpresivas victorias ante un grupo de retadores promisorios, muchos de los cuales cargaban con sangre de la realeza boxística en sus venas. James McGirt, Aaron Pryor Jr. y el muy cotizado y por entonces invicto Jason Escalera fueron cayendo en rápida sucesión bajo los puños de Rodríguez.

 Fue en esta época que Rodríguez reclutó los servicios del entrenador de primer nivel mundial Ronnie Shields, a quien acredita por aportarle un cambio de estilos que mejoró mucho su defensa y lo transformó en un peleador más completo. Pronto, el nuevo y mejorado "Bomba" haría la mayor explosión de su carrera al ganar el torneo “Super Cuatro del Millón de Dólares” en Monte Carlo, Mónaco, al derrotar a Ezequiel Maderna y Denis Grachev para alzarse con un premio que le aportó la estabilidad financiera que su propio padre soñara para él y los suyos cuando arribó a los Estados Unidos en busca de un mejor futuro para su familia.

 Esta impresionante actuación le valió una chance ante uno de los mejores peleadores en el mundo como el ex olímpico y actual campeón supermediano Andre Ward, en un combate que probó ser demasiado difícil y demasiado pronto para Rodríguez. Pero la experiencia de esa primera derrota, junto con el descubrimiento de que ya había sobrepasado de manera natural a su división de las 168 libras, lo llevó a repensar su carrera y su enfoque a su profesión. Ahora regresará al cuadrilátero casi un año después de su último pleito, siendo ya un semipesado natural y buscando continuar su legado.

 Para su muy esperado regreso, Rodríguez (24-1, 16 KOs) estará enfrentando a un nativo de su misma isla de Quisqueya, pero del otro lado de la frontera, cuando choque con el haitiano Augustama (17-1, 9 KO), un boxeador que comparte con Rodríguez no solo su origen caribeño, sino su búsqueda de un triunfo sorpresa, su rápidamente ascendente carrera y su récord con una sola derrota en su haber.

 Residente del estado de Florida luego de haber representado a su país en las Olimpíadas del 2008, Augustama es un peleador hábil y de manos rápidas que enfrenta una situación de peso diametralmente opuesta a la de Rodríguez: ha estado trabajando para bajar de la división de peso pesado en sus años de amateur a su peso actual de combate en las 175 libras como profesional. Y aunque no haya podido traducir este cambio en una potencia de golpeo superior, ciertamente representa una gran amenaza para Rodríguez.

 Augustama representa una elección de rival bastante peligrosa para un debut en una nueva división. Pero el equipo de trabajo de Rodríguez debería sentirse alentado por el hecho de que su única derrota fue a manos de la más notable víctima de Rodríguez, como lo fue el ruso Dennis Grachev (a pesar de que el triunfo de este último ante Augustama fue muy controversial).

 Rodríguez no será el único peleador buscando redimirse tras una derrota que ha redefinido su carrera. En la primera pelea de esta transmisión en diferido, Reyes (32-1, 24 KOs) viajará desde Chihuahua, México para llevar su actual racha de cuatro años y 19 triunfos un paso más allá al chocar con quien será su rival más ganador hasta la fecha, el texano Abraham "Abie" Han (22-1, 14 KOs), en una clásica guerra de encrucijada para dos peleadores jóvenes y hambrientos.

 Reyes era considerado ampliamente como uno de los peleadores más promisorios de México, pero tuvo un traspié temprano en su carrera al caer en su 14to combate profesional ante el duro peleador argentino Amílcar Funes Melián.

 Reyes probablemente aceptó ese combate ante un retador probado y talentoso luego de envalentonarse tras obtener sólidas victorias ante peleadores de renombre como Saúl Duran y Luis Ramón Campas a comienzos de su carrera, pero Funes Melián probó ser mucho más hambriento y decidido como oponente. Las dudas sobre la capacidad de Reyes por subir al siguiente nivel en su carrera no han terminado de desaparecer tras aquella derrota.

 Aún así, la victoria de Reyes ante peleadores como José Luis Zertuche y Rogelio Medina, así como una decisiva victoria en una revancha ante Funes Melián tras dos triunfos seguidos ante otro veterano probado como Julio César García, han hecho mucho para restablecer su reputación. Pero ahora estará enfrentando a otro retador con ambición de arruinarle la carrera como lo es Han, cuya única caída fue ante el ascendente joven prospecto Glen Tapia y quien viene también de una victoria sobre el experimentado y eterno retador JC Candelo para poner su racha ganadora en 3-0 en lo que va del año.  
Con sus estilos vistosos y atractivos, sus interesantes historias personales, y su dominio del inglés y el español por igual, tanto Rodríguez como Reyes parecen estar encaminados a desafíos mayores y mejores, y se dirigen a reclamar una porción mayor de la atención que ahora se reserva para los grandes nombres en la división.

Y con las dificultades que ha sufrido Golovkin para conseguir oponentes dispuestos a enfrentarlo en las 160 y 168 libras, tanto Rodríguez como Reyes podrían algún día encontrarse al otro lado del ring con la figura del temible "Triple G" en un futuro no muy distante.