Canelo Álvarez, dispuesto a enfrentar a cualquier boxeador y cualquier estilo

Por Diego Morilla 

Se dice a menudo que un boxeador es tan bueno como los oponentes a los que enfrenta en su carrera. 
Si eso es cierto para Saúl “Canelo” Álvarez, entonces puede definitivamente reclamar su derecho a ser considerado uno de los mejores de su era. 

(Click here for an English version if this article.)

En sus casi 10 años como profesional, Álvarez (44-1-1, 31 KO) ha enfrentado a una variedad de oponentes tan grande que eso mismo puede ser visto como uno de sus mayores logros hasta ahora. Y Canelo piensa que todavía lo mejor está por venir. 

“Estoy listo para cualquier cosa”, dijo Álvarez durante una conferencia telefónica reciente. “Yo entreno y me preparo con mucha fuerza, y eso es lo único que disfruto de este deporte”.

El amor de Canelo por su entrenamiento en un deporte en el que se dice que las peleas se ganan y se pierden en el gimnasio ha sido, hasta ahora, una receta para el éxito. Y va a necesitarla en este desafío ante un peleador que alguna vez fue considerado uno de los pegadores más temidos y evitados de las 154 libras y sus alrededores. 

“Es uno de los peleadores más peligrosos de la división, y por eso hicimos esta pelea”, dijo Canelo en referencia a James Kirkland (32-1, 28 KO), quien estará desafiando a Álvarez en un combate de peso mediano junior en el  Minute Maid Park de Houston este próximo sábado en la serie  World Championship Boxing de HBO a las 9:00 PM ET/PT. “Es un zurdo que siempre viene al frente. Puede frenar a un oponente con apenas un solo golpe. Tira golpes desde todos los ángulos, y eso lo hace aún más difícil. Es un peleador difícil, y yo creo que su poder de pegada es lo que lo hace más peligroso, pero yo no tengo miedo a pelear con nadie”: 

La actitud temeraria de Canelo ha estado a la vista durante la parte más visible de su carrera. En sus dos últimos combates desde su derrota a manos de Floyd Mayweather, Álvarez ha enfrentado a un peleador feroz como Alfredo Angulo y a un boxeador técnico consumado como Erislandy Lara, y ha ganado ambas peleas de manera convincente al tiempo que ha reafirmado su estilo entretenido y de alto octanaje. Su lista de oponentes previos es un catálogo de los más diversos estilos de boxeo, con nombres que incluyen a Shane Mosley, Kermit Cintrón y Austin Trout. 

Pero ante el artista tejano del nocaut al que deberá enfrentar este sábado, Canelo necesitará toda la experiencia que pueda aunar ahora que enfrenta a un temerario fajador que no tiene problemas en recibir dos golpes con tal de anotar uno de los suyos. 

“Obviamente sabemos lo peligroso que es Kirkland”, dijo Canelo. “Es un peleador fuerte y muy peligroso, pero para eso hemos estado entrenando, para un peleador fuerte. Creo que soy más inteligente que él en el ring y creo que eso puede llevarme a la victoria. Nunca me gusta predecir un nocaut, pero si hay una oportunidad de noquearlo tengo que aprovecharla”. 

A pesar de que la habilidad de Canelo para ganar por la vía rápida ya está probada ante los mejores oponentes disponibles, el púgil admite que la potencia de Kirkland puede causarle problemas. 

“Bueno, creo que todavía no”, dijo Canelo, cuando le preguntaron si ya había enfrentado a alguien con la potencia de Kirkland. “Todavía tengo que esperar hasta después de la pelea para ver cómo se compara con los demás, y luego podré responder a esa pregunta. Puedo pelear ante cualquier estilo, pero creo que a la gente le gusta más este estilo porque hay más acción en una pelea. Él es un oponente peligroso, y creo que su pegada es lo que lo hace más peligroso”. 

El peligro que Canelo siente en esta pelea tiene el potencial de poner en peligro un par de cosas más allá de sus chances de triunfo el sábado por la noche. Y aún cuando su siguiente pelea está lejos de ser acordada, la posibilidad de pelear por el título mediano indiscutido en su siguiente combate también está en juego. 

Y él no tendría problemas en ponderar esa oportunidad en voz alta, si tan siquiera le permitieran hacerlo. 
“Si no me dejan hablar, ¿cómo voy a hablar?”, dijo un ligeramente molesto Canelo durante la conferencia, luego de que su promotor Oscar De La Hoya le aconsejara no discutir su posible pelea ante el campeón mediano Miguel Cotto en algún momento del otoño boreal. 

“Para mí, no hay nada más que la pelea que tengo enfrente”, terminó diciendo Canelo, en su estilo usualmente tan diplomático, y para alivio de sus promotores. “Todo lo demás no vale mencionarlo. Es una pelea que se puede hacer, y mucha gente ha hablado de eso, pero ahora mismo estoy concentrado en mi oponente y no hay nada más para mí”. 

También se le mencionó a Canelo que un gran combate por todo el orgullo mexicano quedó trunco cuando su muy esperada pelea ante Julio Cesar Chávez Jr. no llegó a realizarse hace algunos años debido a algunos cortocircuitos en la negociación, para terminar uniéndose a la larga lista de los interrogantes históricos del boxeo. 

Pero rápidamente se distanció de esa situación y aprovechó la oportunidad para reafirmar que, a pesar del destino sufrido por Chávez recientemente en su carrera (cuando fue noqueado en una pelea de peso semipesado), Canelo sigue solamente sus propios designios y es impulsado por su propia ambición y su propio camino en esta carrera. 

“No lo veo como un ejemplo a seguir”, interrumpe Canelo cuando se le pregunta sobre Chávez Jr., en referencia a la decepcionante carrera de su otrora némesis y su falta de disciplina fuera del ring. “Yo me dedico a mi carrera con disciplina, y eso es lo que me caracteriza, la disciplina en el boxeo. Por eso es que estoy aquí. Yo hago mi propia carrera, me ha ido bien, y así es como he llegado hasta aquí”. 

La continuidad de su camino, empero, requerirá mucho más que disciplina de gimnasio. Ser un campeón es una cosa, y transformarse en ídolo del histórico panteón mexicano del boxeo es otra muy distinta. Pero Canelo siente que está listo para atender el llamado y transformarse en la siguiente súper estrella mexicana (si es que aún no lo es) en lo que ve como un objetivo de toda su vida que se completará solamente cuando termine su carrera. 

“Me estoy preparando, trabajando duro, avanzando en mi carrera. Creo que esas cosas llegan cuando el momento es el correcto”, dijo Canelo sobre su inminente condición de gran atracción boxística en la taquilla en la era post-Mayweather. “Obviamente sería un gran honor para mí. Por eso estoy en el boxeo, no solamente para ser un gran peleador sino para ser uno de los mejores boxeadores de la historia de México. Creo que el tiempo dirá y veremos quién llega ahí. Estoy haciendo mi carrera y peleando con los mejores, y Dios me dirá adonde termino”. 

Su promotor desestimó momentáneamente su breve desacuerdo susurrado minutos antes y concordó a pleno. 

“Canelo es un peleador temerario que está listo para enfrentar a los mejores en su división”, dijo De La Hoya. “El 9 de mayo será una noche explosiva y memorable”.

Sin dudas, el hecho de que Kirkland no es un mero rival de paso es una de las principales preocupaciones tanto del promotor como del peleador. 

“Yo trato de mejorar pelea tras pelea y de corregir errores que he cometido en otras peleas. A veces mis oponentes no me dejan hacer muchas cosas, pero trato de hacer algo nuevo todo el tiempo y aprender, y trato de hacer lo mejor que puedo para que la gente disfrute esta pelea”, dijo Canelo. “Quiero pelear con los mejores, sin importar su estilo. Eso es todo lo que quiero”.